All for Joomla All for Webmasters
telef icof icot icoi

ARTÍCULOS CIENTÍFICOS

Estudio confirma: bacterias intestinales afectan función cerebral


Estudio confirma que sus bacterias intestinales afectan su función cerebral

Por Dr. Mercola

Las bacterias, hongos, virus y otros microorganismos que forman parte de la microflora del  cuerpo  superan en número a las otras células del cuerpo en una proporción de 10 a 1, y ahora es más evidente que estos diminutos organismos desempeñan un papel muy importante para su salud, tanto física como mental.

El impacto de la microflora en la función cerebral ha sido confirmado por investigadores de la Universidad de Los Ángeles California, (UCLA) quienes a través de un estudio piloto encontraron que los probióticos (bacterias benéficas) alteraron la función cerebral de los participantes.

 

Según lo informado por UCLA:

“Los Investigadores han sabido que el cerebro manda señales al intestino, lo cual explica por qué el estrés y otras emociones pueden contribuir a síntomas gastrointestinales.  Este estudio demuestra lo que se sospechaba, pero que hasta ahora solo ha sido probado en estudios con animales: que las señales viajan también en el sentido contrario.  

‘Una y otra vez, oímos de pacientes que no se sienten deprimidos o ansiosos hasta que empiezan a sentir problemas con su intestino,’ comento la doctora Kirsten Tillisch. ‘Nuestro estudio demuestra que el vinculo entre intestino y cerebro es una calle de doble sentido.’”

El estudio, publicado en una revista revisada por especialistas llamada Gastroenterology, afirma que el descubrimiento “conlleva  implicaciones significativas  para futuras investigaciones que podrían señalar el camino hacia intervenciones dietéticas o de medicamentos que mejorarían la función cerebral.  Naturalmente, le invitamos a que adopte cambios dietéticos ahora en lugar de esperar por algún nuevo ‘medicamento milagroso’ que pueda hacer todo el trabajo por usted…”

 

Sí, su dieta afecta su función cerebral

El estudio reclutó a 36 mujeres entre las edades de 18 y 55 años que luego fueron dividas en tres grupos.

  • El grupo de tratamiento comió yoghurt que contenía varios probióticos que se supone tienen un impacto benéfico para la salud intestinal, dos veces al día por un mes.
  • Otro grupo comió un producto “placebo” de aspecto y sabor al yoghurt del grupo de tratamiento pero sin probióticos.
  • El grupo de control no comió ningún producto.

Antes y después del estudio de cuatro semanas, las participantes fueron sometidas a escáneres de resonancia magnética funcional (IRMf), tanto en un estado de reposo y en respuesta a una “tarea de reconocimiento de emociones.”  Durante estas “tareas” las mujeres fueron expuestas a una serie de imágenes de personas con rostros enojados o asustados que tenían que coincidir con otras caras mostrando las mismas emociones.

  “Esta tarea, diseñada para medir la activación de regiones cerebrales afectivas y cognitivas en respuesta a un estimulo visual, fue elegida porque investigaciones previas en animales habían vinculado cambios en la flora intestinal con cambios en comportamientos afectivos” explica la UCLA.

De manera interesante, al comparar  las mujeres del grupo de control con las mujeres que consumieron el yoghurt probiótico experimentaron una reducción de actividad en dos regiones cerebrales que controlan el procesamiento de emoción y sensación:

  • La  corteza insular (insula), que desempeña un papel en aquellas funciones típicamente asociadas con la emoción (lo cual incluye la percepción, el control motor, la autoconciencia, el funcionamiento cognitivo, y la experiencia interpersonal) y la regulación de la homeostasis del cuerpo, y
  • La corteza somatosensorial que desempeña un papel en la capacidad del cuerpo para interpretar una amplia variedad de sensaciones

Durante la exploración del cerebro en reposo, el grupo de tratamiento también demostró más conectividad entre una región conocida como “la sustancia gris periaqueductal” y las áreas de la corteza prefrontal asociadas con la cognición.  En contraste, el grupo control demostró más conectividad entre la sustancia gris periaqueductal y aquellas regiones cerebrales asociadas con las emociones y las sensaciones.  De acuerdo a UCLA:

“Los investigadores se sorprendieron al encontrar que los efectos cerebrales podrían ser vistos en varias áreas incluyendo aquellas que participan en el procesamiento sensorial y no sólo en las áreas relacionadas con la emoción,” dijo Tillisch.

 “Hay estudios que demuestran que lo que comemos puede alterar la composición y los productos de la flora intestinal—en particular, las personas con dietas con altas cantidades de  fibra y vegetales tienen una composición diferente de su microbióta, o ambiente intestinal, comparadas a personas que ingieren comida que es más típica de la dieta occidental que contiene altas cantidades de grasas y carbohidratos,” dijo el médico senior Dr. Emeran Mayer.  “Ahora sabemos que esto tiene un efecto no solo en el metabolismo sino también en la función cerebral.

Lo que es realmente notable para mi es que este estudio dio lugar a mejoras, ya que los investigadores usaron preparaciones de yoghurt comerciales que son notorias por ser alimentos poco saludables cargados con edulcorantes artificiales, colorantes de alimentos, saborizantes y azúcar.  Lo más importante es que la gran mayoría de ellos, desde una perspectiva clínica, tienen niveles casi insignificantes de bacterias benéficas.  Es obvio que sería mucho mejor hacer su propio yoghurt con leche cruda.

Su intestino puede ser la clave para mejorar su salud cerebral

Es posible que no tenga en cuenta que tiene dos sistemas nerviosos:

  • El sistema nervioso central, compuesto por el cerebro y la medula espinal
  • El sistema nervioso entérico, que es el sistema nervioso intrínseco de su tracto gastrointestinal

Ambos fueron creados a partir de tejido idéntico durante el desarrollo fetal—una parte se convierte en el sistema nervioso central mientras que la otra se desarrolla a lo que será el sistema nervioso entérico.  Estos dos sistemas están vinculados uno al otro a través del nervio vago, el décimo nervio craneal que se extiende desde el tronco encefálico hacia abajo del abdomen.  Ya es muy bien entendido que el nervio vago es la ruta principal que las bacterias  intestinales usan para transmitir información al cerebro.

Aunque muchas personas piensan que el cerebro es el órgano que esta absolutamente al mando, el intestino actualmente manda muchas más señales al cerebro en comparación a la cantidad y frecuencia de señales que son mandas desde el cerebro al intestino.  Para poner este vínculo en términos más concretos y cotidianos solo hay que pensar en las sensaciones viscerales de mariposas en el estomago que una persona siente cuando está nervioso o el dolor de estomago cuando está muy enojada o estresada.  Lo inverso también es verdad ya que problemas con el intestino pueden afectar directamente la salud mental, dando paso a problemas como la ansiedad y la depresión.

Por ejemplo, en diciembre de 2011, la revista Journal of Neurogastroenterology and Motility reportó el novedoso descubrimiento del probiótico (bacteria benéfica) conocido como Bifidobacterium ongum NCC3001 que ayuda a normalizar el comportamiento similar a la ansiedad en ratones con colitis infecciosa.  Una investigación diferente también encontró que el probiótico Lactobacillus rhamnosus tuvo un efecto marcado en los niveles de GABA (un neurotransmisor inhibidor que está implicado de manera significativa en la regulación de muchos procesamientos fisiológicos y psicológicos)  en ciertas regiones cerebrales y también, una disminución en los niveles de cortiscosterona (una hormona inducida por estrés), lo cual resulta en una disminución de comportamientos relacionados con la ansiedad y la depresión.

Al igual que hay neuronas en el cerebro, también hay neuronas en el intestino—incluyendo neuronas que producen neurotransmisores como serotonina, que se encuentra en el cerebro.  De hecho, la concentración más alta de serotonina, que está implicada en el control de estado de animo, depresión y agresión, no se encuentra en el cerebro sino en el intestino.  Es posible que esto puede explicar por qué antidepresivos, que elevan los niveles de serotonina en el cerebro, frecuentemente son inefectivos en tratamientos para la depresión en aquellos casos donde resulta que el tratamiento adecuado es un cambio dietético.

Los microbios intestinales pueden afectar su salud en numerosas maneras

En comparación a lo que antes se creía posible, en años recientes se ha hecho cada vez más evidente que los microbios en el intestino juegan un papel mucho más importante para la salud.  De hecho, los probióticos, junto con otros microorganismos del intestino son tan importantes para la salud que los investigadores los han comparado a un “órgano recién reconocido.”  Además de esta investigación, que implica las bacterias intestinales en la salud mental y el comportamiento en general, otras investigaciones han mostrado que la microbióta del intestino también impacta: 

  1. 1. El funcionamiento del sistema inmunológico: el biólogo Sarkis Mazmanian cree que las bacterias se pueden usar para entrenar al sistema inmunológico para distinguir entre microbios “extranjeros” y aquellos originados dentro delSu trabajo esta planteando la creación de nuevas terapias usando probióticos para tratar una variedad de enfermedades, particularmente enfermedades autoinmunes como la esclerosis múltiple y la enfermedad de Alzheimer.

A Mazmanian y sus colegas les fue recientemente otorgada la “beca de genio” de la MacArthur Foundation por haber identificado un organismo que tiene origen dentro del cuerpo humano—en contraposición a los que se originan a partir de los alimentos fermentados—que tiene beneficios para la salud demostrables tanto en células animales y humanas.  El organismo ha sido nombrado Bacteroides fragillis y se encuentra en 15-20% de los seres humanos.  La esperanza es que algún día será posible examinar esta bacteria que se origina en el cuerpo en ensayos clínicos humanos.

  1. 2. La expresión genética: Investigadores han descubierto que la ausencia o presencia de microorganismos intestinales durante la infancia permanentemente altera la expresiógenética.  A través de perfiles genéticos los investigadores fueron capaces de discernir que la ausencia de bacteria intestinal alteró los genes y las vías de señalización implicadas en el aprendizaje, la memoria, y el control motor.  Esto sugiere que las bacterias intestinales están vinculadas estrechamente al desarrollo cerebral temprano y el comportamiento subsiguiente. Estos cambios en comportamiento pueden ser invertidos, como fue el caso con los ratones que fueron expuestos a microorganismos normales temprano en sus vidas. Sin embargo, una vez que los ratones libres de gérmenes alcanzaron la edad adulta colonizándolos con bacteria no influyó sus comportamientos.

De manera similar, se ha encontrado que los probióticos influyen la actividad de cientos de genes, ayudándolos a expresarse de manera positiva, en lucha en contra de las enfermedades.

  1. La diabetes: Según en estudio de Dinamarca las poblaciones bacteriales en los intestinos  de diabéticos difieren a las de los de no diabéticos.  En particular, en comparación a los no diabéticos los diabéticos tuvieron menos Firmicutes y cantidades más abundantes de Bacteroidetes y Proteobacteria. El estudio también encontró una correlación positiva entre las proporciones de Bacteroidetes a Firmicutes y una reducida tolerancia a la glucosa.  Los investigadores concluyeron:

 “Los resultados de este estudió indican que la diabetes tipo dos en humanos se asocia con cambios de composición en la microbióta intestinal.”

4. La obesidad: La composición de la bacteria intestinal tiende a diferir entredelgadas y obesas. Esta es una de las áreas más fuertes de investigaciones de probióticos hasta la fecha y usted puede leer más sobre el tema aquí. El resultado final es que la restauración de la flora intestinal debe ser una consideración importante si usted esta batallando para bajar de peso

5. El autismo: Establecimiento de la flora intestinal normal en aproximadamente los primeros 20 días de vida desempeña un papel crucial para la maduración adecuadasistema inmunológico de su bebe.  Así, bebes que desarrollan flora intestinal anormal llegan a tener sistemas inmunológicos comprometidos y están a riesgo particular de desarrollar enfermedades como TDAH, discapacidades de aprendizaje y autismo, particularmente si son vacunados antes de restaurar el balance de su flora intestinal.

Para llegar a un entendimiento sólido de exactamente cómo trabaja esta conexión se recomienda revisar la información compartida por la doctora Natasha Campbell-McBride en esta entrevista.  

Duración total del video: 1:13:21

Su flora intestinal está constantemente bajo ataque

Su bacteria intestinal es vulnerable a las dietas y estilos de vida adversos.  Si usted come mucha azúcar, granos refinados y alimentos genéticamente modificados ( i.e. alimentos procesados y todo tipo de bebidas cargadas con jarabe de maíz de alta fructosa y/o soya, los cuales son cultivos genéticamente modificados primarios en los Estados Unidos), su bacteria intestinal estará en riesgo porque los alimentos procesados en general destruirán la microflora sana y alimentarán la bacteria mala  y la levadura. Las bacterias intestinales también son muy sensitivas a y pueden ser dañadas por:

Cómo optimizar su flora intestinal

 

Considerando el hecho de que en un estimado el 80 por ciento de su sistema inmune esta situado en su intestino, resembrar su intestino con bacteria sana es importante para la prevención de casi todas las enfermedades, desde el resfriado común hasta cáncer.  Se recomienda las siguientes estrategias:

  • Evite alimentos procesados y refinados en su dieta.
  • Coma alimentos tradicionalmente fermentados y no pasteurizados: Alimentos son la mejor ruta para llegar a la salud digestiva óptima, siempre y cuando coma las versiones tradicionalmente no pasteurizadas.  Algunas de las bacterias benéficas encontradas en alimentos fermentados también son excelentes quelantes de metales pesados y pesticidas, y tendrán un efecto benéfico para la salud mediante la reducción de la carga tóxica en usted. Algunas opciones saludables incluyen:
  1. oVerduras fermentadas
  2. oLassi ( una bebida de yoghurt india, tradicionalmente ingerida antes de la cena)
  3. oLeche fermentada, como kefir
  4. oNatto (soya fermentada)

 

Idealmente, usted debe comer una variedad de alimentos fermentados para maximizar la variedad de bacterias que esta consumiendo.  Verduras fermentadas, que son una de mis nuevas pasiones, son una excelente forma de suministrar bacteria benéfica de nuevo a nuestros intestinos.  Y, a diferencia a otros alimentos fermentados, para la mayoría de personas las verduras fermentadas tienden a ser aceptables al paladar si no francamente deliciosas.

 

Como un bono adicional también pueden ser una excelente fuente de vitamina K2 si usted fermenta sus propias verduras usando un cultivo iniciador adecuado.  Examinamos muestras de verduras orgánicas fermentadas de alta calidad hechas con nuestro cultivo iniciador específico, y una porción típica (de alrededor dos o tres onzas) contuvo no solo 10 trillones de bacteria benéficas sino también 500 mcg de vitamina D y calcio.  La mayoría de suplementos probióticos de alta calidad solo le suministrará una fracción de la bacteria benéfica encontrada en verduras fermentadas hechas en casa, así es su ruta más económica hacia la salud intestinal óptima.

 

  • Tome un suplemento probiótico de alta calidad.

El nutrir la flora intestinal es una de los fundamentos para una salud óptima

 

Nuevas investigaciones indican que las colonias de bacterias que residen en su intestino pueden ser clave para el desarrollo de cáncer, asma, alergias, obesidad, diabetes, enfermedades autoinmunes y hasta enfermedades cerebrales, trastornos emocionales y de conducta como TDAH, autismo y depresión.  Si tenemos en cuenta el vínculo entre intestino y cerebro que está reconocido como un principio básico de fisiología y medicina y la abundancia de evidencia de la participación gastrointestinal en una variedad de enfermedades neurológicas es fácil ver cómo el balance de bacteria intestinal puede desempeñar un papel significativo en la psicología y el comportamiento de una persona.

Con esto en mente, también debe quedar perfectamente claro que nutrir la flora intestinal es extremadamente importante, desde la cuna hasta la muerte, porque en un sentido muy real hay dos cerebros: uno en el interior del cráneo y otro en el intestino y cada uno necesita su propio alimento fundamental.  El consumo de alimentos fermentados debe ser su primera estrategia pero si por acaso no disfruta el sabor de alimentos fermentados, se le recomienda tomar un suplemento probiótico que cumpla con los siguientes criterios para asegurar la calidad y la eficacia:

  • Las cepas de bacterias en el producto deben ser capaces de sobrevivir en el ácido del estómago y la bilis para que lleguen a su intestino vivas y en cantidades adecuadas.
  • Las cepas de bacterias deben tener facultades que promueven la salud.
  • La actividad probiótica debe ser garantizada a través del proceso de producción entero, el periodo de almacenamiento y vida útil del producto.

 

 

Contáctanos
Estás a sólo un paso de tu recuperación.

Escríbenos y con gusto nos comunicaremos contigo para darte mayor información:

Contáctanos

Please type your full name.
Invalid Input
Invalid email address.
Invalid Input
<b>Anti Spam</b> (Escriba los números, por favor)   Si los ve muy pequeños haga la ventana de su explorador más pequeña o visítenos desde su celular o tablet Invalid Input

Ciudad de México

 

Calle Doctor Liceaga 157

Colonia Doctores

Delegación Cuauhtémoc

CP: 06720

Mexico Distrito Federal

San Miguel de Allende

 

Calle Vista Hermosa 34

Fraccionamiento Villa de los frailes

CP. 37790

San Miguel Allende, Guanajuato.

Teléfonos

 

Mexico Distrito Federal

(55) 5211-6464

San Miguel de Allende

(415) 152 2761